domingo, 9 de enero de 2011

La espera siempre es inesperada. Por muchas ganas que tengamos de no pensar en alguien, las ganas no son suficientes nunca. El dolor es solamente fruto de nuestra imaginación que nos conduce a derramar lágrimas por pura casualidad. Pero la casualidad no existe, al igual que tampoco existió un sentimiento entre tú y yo. Porque ahora que te vas, se desgarra mi alma y nada puede detener lo que produces. No quieres verme ¿Tan mal me he portado? No me pienso sentir culpable por algo que ni siquiera he decidido yo...No pienses nunca que has decidido por alguien, solo son mentiras. Mentiras que nos hacen sentir que no valemos para absolutamente nada, pero no, abramos de una vez por todas nuestros ojos, al igual que abrimos las ventanas para ver la luz incandescente que desprende un rayo de sol luminoso. Siempre saldrá el sol, salga por donde salga, no desperdicies el tiempo en oscuras tentaciones de desesperación, odio y dolor, no merecen la pena. El amor, si es de verdad, es eterno. Eterno para tu dolor. Tu dolor para la eternidad.

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